Noticias - 2014-06-03

EVACUACIÓN DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Lugar
ESPAÑA
Hora
00:00 A.M.
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Detalles:

La Oficina de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres, en su primera encuesta mundial sobre discapacidad y desastres, del año 2013, revela la vulnerabilidad de la población con discapacidad ante los desastres, que suma un 15% de la población total.

Debido a la reciente alarma por los terremotos sufridos y la amenaza constante de otros sismos, es necesario recordar que uno de los sectores más vulnerables ante este tipo de desastres es la población con discapacidad.

Nuestras edificaciones deben cumplir las normas de construcción antisísmicas y ser lo más accesibles posibles (que las personas puedan entrar a un lugar, desplazarse dentro de él y acceder a los servicios independientemente de sus capacidades físicas, sensoriales o cognitivas). Entre más accesibles sean, mayor será la facilidad con que una persona con o sin discapacidad pueda ser evacuada durante una catástrofe. 

En el 2003, Nicaragua aprobó una Normativa de accesibilidad urbana y de edificación, para personas en situación de limitación o movilidad reducida temporal o permanente, de obligatorio cumplimiento, por lo que es oportuno plantearnos, quiénes están cumpliendo con esta norma. Debemos constatar la instalación de rampas, pasamos, pavimentos con contraste de color y textura en desniveles, intersecciones o puertas; señalizaciones visuales, táctiles y sonoras en las rutas de evacuación y salidas de emergencia; anchos de pasillos y puertas, así como realizar un inventario de las barreras encontradas en pasillos y rutas de evacuación para su eliminación.  

Las empresas deben tener su propio Plan de Evacuación y realizar simulacros que incluyan a personas con diferentes discapacidades (también es válido para mayores de edad y mujeres embarazadas). 

Permítanme exponerles algunas recomendaciones a las personas con discapacidad:  

A las personas con  
-Identificar las rutas de evacuación y salidas de emergencia.
-Como trabajador, solicitar la ubicación del puesto de trabajo cerca a las salidas, o en el primer piso si hay varios niveles.
-Detectar zonas de seguridad: Estructural, patios, parqueos, etc.
-Contar con dos personas, en caso de requerir ayuda.

Y otras recomendaciones al resto del personal:

-Identificar la ubicación de los puestos de trabajos de las personas con discapacidad. 
-No utilizar ascensores en caso de sismos.
-Preguntar el tipo de ayuda requerida. La persona en silla de ruedas, ciega o sorda, es la que mejor conoce sus necesidades y la forma correcta para desplazarse.
-A la persona en silla de ruedas se le debe ayudar a bajar de espaldas, nunca de frente, con la silla ligeramente inclinada hacia atrás. Verificar si necesita bajar con ayuda de dos o tres personas.
-A los ciegos no se les debe jalar de la mano, sino ofrecerle el hombro o el brazo para que se apoyen y orientarles en el recorrido, incluyendo indicaciones verbales claras y precisas.
-A las personas sordas, se les ayuda situándonos enfrente y hablándoles claramente para que puedan leer los labios, utilizando gestos si es necesario.

Las técnicas de movilización para personas en silla de ruedas y ciegas deben ser impartidas al personal a cargo, de forma previa y exhaustiva. Algunos países utilizan Sillas de Evacuación, diseñadas para bajar por escaleras. Se recomienda instruir al personal y colocarlas en edificios de varias plantas o donde hay muchos usuarios en silla de ruedas.

Se deben tomar en cuenta estas recomendaciones en los planes y manuales que tengan difusión nacional y promover la participación de la comunidad de personas con discapacidad en los análisis y acciones establecidos por el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres, (SINAPRED). 

La Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, en su primera encuesta mundial sobre discapacidad y desastres, del año 2013, revela la vulnerabilidad de la población con discapacidad ante los desastres, que suma un 15% de la población total.   “Los sistemas de alerta temprana, las campañas de sensibilización y otras respuestas no suelen tener en cuenta las necesidades de las personas con discapacidad, lo cual genera un riesgo innecesariamente elevado para ellas y un mensaje de desigualdad… Más de la mitad de los encuestados afirmaron no disponer de un plan de evacuación o de una estrategia para protegerse en caso de desastre; el 64% de ellos tendrían dificultades para evacuar, o no podrían evacuar en absoluto. El 73% de ellos no conocen o no están seguros de cuáles son los planes de emergencia de sus comunidades.”