Noticias - 2013-12-16

INTEGRACIÓN DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD, UN TEMA EN DEUDA

Lugar
CHILE
Hora
00:00 A.M.
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Si bien existe un avance en cuanto a la inserción de trabajadores con algún tipo de discapacidad, la presencia de ese grupo en el mercado laboral aún es marginal. Para los expertos este problema genera situaciones de pobreza en aquellos individuos con necesidades especiales, principalmente por las compañías que aún desconocen las ventajas de contar con ellos en sus plantillas.

Según un estudio realizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), del total de personas con discapacidad insertas en la fuerza laboral del país, un 48% se desempeña en la industria, un 42% en el área servicios y un 10% en el comercio. Lamentablemente esos números se reparten en el 0,5% de las empresas que opta por facilitar el acceso de estas personas a un puesto de trabajo.

En este contexto, la entidad se ha esforzado por destacar cuál es el aporte de contar con personas con discapacidad entre el personal. En ese sentido se señala que ayudan a mejorar el clima laboral, en la mayoría de los casos presentan un buen desempeño, muestran un mayor compromiso y responsabilidad con sus tareas, así también son más puntuales y registran menos ausentismo.

El documento de la OIT señala además que la contratación de personas con discapacidad otorga a las organizaciones la posibilidad de contar con culturas representativas de la diversidad social en que se relacionan clientes y proveedores, haciéndolas más creativas y en sintonía con las necesidades del público.

Sobre este mismo asunto, la entidad internacional realizó una encuesta que arrojó que un 15,6% de quienes respondieron creen que la entrada de personas con discapacidad al mundo laboral aumenta la productividad, un 12,8% opinó que incrementa la disciplina, mientras que un 10,5% dijo que mejora el trabajo en equipo. Otras afirmaciones fueron que favorece el buen clima laboral (9,6%), hay un mayor compromiso con la empresa (5,9%) y potencia la reputación de la compañía (1,4%).

Rompiendo barreras, eliminando trabas

A la hora de establecer cuáles son los principales impedimentos para que las personas que presentan algún tipo de discapacidad participen del mercado laboral se señala, en principio, el nivel educacional. Del total de la población chilena con algún tipo de condición física o mental especial, sólo un 4,8% termina sus estudios superiores. Por el contrario, un 30,6% no termina su enseñanza básica y un 19,4% no registra ningún tipo de formación.

A eso se le debe sumar que la mayoría de las empresas que abren espacios lo hacen tomando en consideración el nivel de discapacidad que muestra el candidato. Según la OIT, la ausencia de ‘habilidades blandas’ en este segmento de la población es otra de las causales argumentadas por las compañías. Por último, Chile es un país que arquitectónicamente no es amigable para estas personas, ya que sólo recientemente se ha comenzado a trabajar para ofrecer una infraestructura más adecuada.

Una responsabilidad que es de todos

Para Jimena Luna, ingeniera civil industrial de la Universidad de la Frontera, el tema de la discriminación que se genera con las personas que poseen alguna discapacidad es tan fuerte que incluso aquellos que son productivos se les cierran puertas y las posibilidades de acceder a empleos de calidad. “El impacto que tiene la falta de oportunidades laborales y la falta de derechos que les permita a las personas con discapacidad acceder a un trabajo se ve reflejado en que el 39,5% de la población con discapacidad esté en el rango de condición socioeconómica baja, mientras que esta cifra es 25,5% en la población total”.

La profesional agrega que no se puede culpar sólo al Estado chileno de esta realidad, pues la responsabilidad es compartida con el sector privado. “Las empresas aún mantienen barreras autoimpuestas, como la falta de interés en la contratación muchas veces por desconocimiento de las habilidades de este colectivo de personas, como la idea de una menor productividad y los costos asociados a la adecuación de las instalaciones para su acceso”.

La egresada de la UFRO y que actualmente se encuentra cursando un magister en Ciencias de la Ingeniería en la Pontificia Universidad Católica de Chile, recordó que desde 2011 se encuentra durmiendo en el Congreso un proyecto de ley sobre cuotas, por lo que instó a que se legisle pronto sobre la materia. “Esto permitiría que las empresas y organismos públicos reserven un porcentaje de sus plazas a personas con algún tipo de discapacidad, favoreciendo la incorporación al mundo laboral de este grupo que ha sido históricamente discriminado y vulnerado en sus derechos fundamentales”, acotó.