Noticias - 2013-11-26

INCLUSIÓN EDUCATIVA Y LABORAL, LOS RETOS PARA JÓVENES SORDOS

Lugar
LIMA - PERÚ
Hora
00:00 A.M.
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Luis mueve todo el cuerpo rítmicamente: piernas, cintura, brazos, hombros y cabeza. El niño sonríe al público que lo rodea mientras baila con gracia en la plaza San Francisco, al ritmo del charango que toca su padre. Todos oyen la canción menos el menor, quien es sordo de nacimiento. Sin embargo, pese a que la discapacidad física ha sido una traba a lo largo de su vida, supo salir adelante para apoyar a sus cinco hermanos, tres de los cuales también padecen sordera severa. 

En el Perú existen al menos 532 mil personas que como Luis y sus hermanos tienen problemas auditivos. La principal dificultad de este grupo es el acceso a la educación (se hace más difícil en nivel superior) y, más adelante, la inclusión laboral.

En el caso del joven bailarín, recién comenzó a asistir al Instituto Especial Polivalente de Arequipa hace un par de años, pues en su natal Cusco no habían colegios para niños como él. En ese plantel, el único con nivel secundario especial en el sur del país, aprendió el lenguaje de señas o signos no verbales, un sistema de comunicación en base a movimientos de manos, señas y gestos.

En su salón hay 18 jóvenes sordos que tienen entre 13 y 26 años. La mayoría ya trabaja o está aprendiendo algún oficio, pues difícilmente se ven estudiando en alguna casa superior. Por ejemplo, Arturo de 18 años es obrero de construcción, Ángela se ayuda tejiendo carteras a crochet. Otros chicos del salón fabrican zapatos. 

problema de OCUPACIÓN

El problema de los jóvenes sordos es el mismo que el de cualquier persona con otro tipo de discapacidad, advierte el presidente del Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (CONADIS), Wilfredo Guzmán.

Siendo así, vemos que el 21.3% de esta población (con una o más limitaciones) trabaja y el 58% de ellos es independiente. Se presume que la mayoría ejerce oficios porque la tasa de educación superior de este grupo es baja. De 100 personas con alguna limitación solo 10 llegan a la universidad.

Además el 15.3% de esta población son empleados, y el 13.1%, obreros. Los empleadores o patronos son el 6.1%. 

En el Polivalente, el grupo de jóvenes sordos, gracias al lenguaje de señas, puede aprender matemática, lenguaje, historia, entre otros cursos. Esta institución consiguió implementar el primer año de secundaria (educación básica especial) tras una marcha de sacrificio a Lima, buscando cerrar la brecha de desigualdad de oportunidades.

El director, Raúl Sánchez, considera que el gobierno y la comunidad deben apoyar más la educación de esta población y promover la construcción de más colegios para sordos donde se brinde educación bimodal: lenguaje de señas y les enseñen a leer los labios. También sería útil el acceso a audífonos y software (programas de computadora) especiales.

Wilfredo Guzmán del Conadis consideró que el problema de la población con discapacidad debe ser asumido por toda la sociedad, para entender que son personas con gran potencialidad y capacidades.

Este precepto fue interiorizado por la Escuela Taller Arequipa (ETAQP), institución que becó a los jóvenes del Polivalente para adiestrarlos en un programa de jardinería que dura un año. Para ello, el grupo asiste los jueves al vivero municipal ubicado en Chilpinilla.

Hasta el momento aprendieron a plantar diversas especies vegetales, a usar bien el agua y a cultivar rosas y crisantemos. Su maestra identificó que Luis tiene mucho talento para el oficio.  Ellos no hubieran aprendido si no fuera por la intérprete que traduce al lenguaje de señas lo que dice la profesora. 

Cuando el grupo finalice el curso podría encontrar trabajo rápidamente si todas las instituciones y empresas les dieran la oportunidad y creyeran en sus capacidades.

Evite las causas de la sordera

La especialista en otorrinolaringología, Olga Barón, precisa que la mayoría de sordos nacen con esta condición mientras que otros pierden la capacidad auditiva durante la primera infancia, esto por infecciones mal curadas en las vías respiratorias. Incluso enfermedades como las paperas y meningitis pueden desencadenar la pérdida de la audición.

Añade que otras causas frecuentes son los accidentes y exposición a ruidos severos (en estos casos ocurre la pérdida parcial). 

Una gran parte de los casos se puede tratar si se diagnostican a tiempo y se someten al tratamiento apropiado.

Existe la alternativa de implantes cocleares o adaptación de audífonos. La especialista remarca que para realizarse esta operación el paciente debe tener la cóclea  (estructura del oído interno) intacta. Muchos logran escuchar parcialmente con esta cirugía, pero es necesaria una terapia especial para enseñarles a oír.