Noticias - 2013-11-07

REHABILITACIÓN BASADA EN LA COMUNIDAD

Lugar
COLOMBIA
Hora
00:00 A.M.
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Detalles:

En días pasados la donación de sillas de ruedas por parte de la Alcaldía de Cartagena en alianza con algunas fundaciones, causó rechazo por parte de diferentes sectores, en especial organizaciones que vienen trabajando hace muchos años el tema de la discapacidad.

Lo que ha generado el descontento es que las sillas son sillas plásticas tipo “Rimax”. Este tipo de sillas de ruedas no solo se han entregado en Colombia. La distribución del producto a nivel mundial es liderada por la ONG Free Wheelchair Mission, la cual afirma en su página web haber entregado a la fecha más de 583.000 sillas de ruedas plásticas en 81 países.

En nuestro país, la Fundación Caminos por Colombia hace alianzas con entes gubernamentales comercializando las sillas de ruedas plásticas en todo el territorio Nacional. El proyecto es respaldado por importantes entidades como TCC, Vanyplas, Armada Nacional, la Red Juntos, y RCN. Según la W Radio, el precio de la silla oscila en 300 mil pesos, un precio no tan diferente al de una silla de ruedas convencional.

La silla de ruedas, “Made in China”, con todas las adaptaciones y aditamentos para hacerla más resistente a suelos agrestes, posee fuertes y amplias ruedas todoterreno. Con ficha técnica incluida, supone ser apta para personas con discapacidad, y los representantes de Caminos por Colombia aseguran tener respaldo del Instituto  Roosevelt y el Ministerio de Salud.

Revisando la literatura científica, algunas investigaciones demuestran que el uso de material duro como el poliuretano hace más livianas las sillas de ruedas, menos propensas a dañar los miembros inferiores, se puede usar en el baño pues el agua no la deteriora y suma beneficios económicos por ser menos costosas. (F. Pascual Gómez del Hospital San Carlos de Madrid). 

Lo cuestionable de este proyecto va más allá de si la silla es plástica o no, si es ergonómica o no, si es bonita o fea, o si la silla es de tal o cual marca. Lo controvertible es, toda la gestión que se le viene dando al proyecto. Conocido el precio por unidad, ¿Por qué comprar la silla a Caminos por Colombia, si no demuestran ventaja competitiva de precio respecto a las convencionales? ¿Cuál es el interés porque sean estas y no otro tipo de sillas?

De todas las dudas que se generan, la que más preocupa la resumo en la pregunta ¿La comunidad es tenida en cuenta para la selección y uso de estas sillas?

Sería bueno que el Alcalde conozca acerca de la Estrategia RBC o Rehabilitación Basada en la Comunidad. Esta estrategia de la cual los cubanos son promotores, es una estrategia que promueve la colaboración entre la comunidad, las personas con discapacidad y sus familias. Fundamentada en acciones desde lo comunitario, la estrategia dispone de muchas herramientas e instrumentos de intervención diseñadas desde lo comunitario para atender las necesidades de las personas con discapacidad en su mismo entorno.

Los entes de gobierno deberían tener más en cuenta a las comunidades para pensar, formular, diseñar, adquirir, implementar y luego evaluar todo tipo de acciones  destinadas a solucionar sus problemas. Con las comunidades no se juega. Es mentira que “A caballo regalado no se le mira el diente”. Debemos ser lo más transparente que se pueda con la comunidad, haciendo proyectos más participativos en todas sus fases, de lo contrario se ocasiona daño con la solución y como en la mayoría de los casos, el  remedio resulta peor que la enfermedad.