Noticias - 2013-10-18

EL MÓVIL PUEDE AYUDAR A LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD A NO PERDERSE

Lugar
ESPAÑA
Hora
00:00 A.M.
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Detalles:

Lleva una semana en el trabajo y está nervioso, todavía no sabe moverse por la empresa y le da vergüenza preguntar. Pierde más de una hora todos los días en llegar a su puesto y lo peor es que la situación no tiene visos de mejora. Éste es sólo un ejemplo de alguno de los problemas a los que se tienen que enfrentar día a día las personas con discapacidad intelectual.

“Aprender a moverse por el entorno es difícil para él y costoso para la empresa” asegura Javier Pérez, un ingeniero de Telecomunicaciones que descubrió esta realidad  durante su experiencia como voluntario con personas con discapacidad. El joven estaba a punto de comenzar su Proyecto de Fin de Carrera (PFC) y hablando con su tutor fueron creando un sistema que ayudara a personas con dificultades a orientarse ayudándose de su móvil. 

De este modo, nacía QRumb, una aplicación para el móvil que permite a las personas con discapacidad descubrir dónde se encuentra y cómo llegar al lugar donde se dirigen. De este modo, mediante fotografías y la utilización de códigos QR, la persona podrá aprender a orientarse en nuevos espacios.  “Si el sistema se encuentra instalado, el usuario sería entrenado a usar la aplicación en unos 10 minutos. Después sería capaz de moverse siguiendo las instrucciones de la aplicación”, asegura el ingeniero.

A los pocos meses veía la luz la aplicación. “El sistema fue probado por 30 alumnos con discapacidad intelectual de la Fundación Prodis-UAM”, relata Pérez a lainformacion.com. “A excepción de un participante, todos los demás fueron capaces de finalizar las pruebas.”

Además de la satisfacción de dar con un sistema que permitía ayudar a las personas con discapacidad, Pérez Ávilas, resultaba galardonado con el premio de la Fundación Universia-Fundación Vodafone de este año, al mejor proyecto Fin de Carrera. 

“Pienso que tal vez me ayude a encontrar un trabajo”, afirma ilusionado. “Con el dinero premio propiamente dicho, tal vez monte alguna empresa donde pueda seguir desarrollando el sistema del PFC”.

Tiene 26 años y pese a que su ilusión sería ser profesor sabe que nuestro país no tiene los recursos para acogerle. “Las cosas están complicadas para trabajar en España, por lo que no descarto hacer la búsqueda también en el extranjero. También es cierto que en algún momento me gustaría llegar a ser docente, pero siendo realista, es algo bastante complejo”.

De momento, también está buscando alternativas para conseguir que la aplicación que tantas alegrías le ha dado se introduzca en el mercado. “No es una aplicación que se pueda descargar en un smartphone y ya está”, explica. “Es necesario estudiar el edificio donde se quiera instalar para después desplegar el sistema tomando fotos y distribuyendo etiquetas QR. Se puede hacer generalizar su uso y aplicar a otros entornos como museos o centros comerciales”, apunta el joven.

De momento, Javier está estudiando un máster pero continúa pensando cómo seguir ayudando a personas con discapacidad: “Tengo un par de ideas para unas aplicaciones para el móvil enfocadas a ellos”, afirma. “Por desgracia no tengo una situación económica que me permita dedicarme a ello como debería. Cuando termine el máster si decido montar una empresa, me pondré a desarrollarlas”.