Noticias - 2013-03-30

EL PROYECTO PARA MEJORAR LA AUTONOMÍA DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Lugar
BURGOS - ESPAÑA
Hora
00:00 A.M.
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Detalles:

N. E. / Burgos

El Correo de Burgos – España. El nombre comercial todavía no está muy claro, pero sí el objetivo empresarial: ayudar a personas con discapacidad a ser más autónomas. El profesor titular del departamento de Ciencias de la Educación Jerónimo González es el responsable de este proyecto que se pondrá en marcha en las próximas semanas y que va a suponer la constitución de una nueva spin off en la UBU.
La sede física de la empresa estará en un pequeño despacho en el Laboratorio de Autonomía Avanzada de Terapia Ocupacional, junto a la Facultad de Humanidades y Educación. Desde allí, González tiene pensado prestar asistencia individualizada a personas de cualquier edad y con distintas discapacidades ya sean de tipo motóricas, sensoriales, mentales, como consecuencia de alguna enfermedad o de un accidente. El profesor, especialista en Terapia Ocupacional, asegura que es necesario desligar el concepto de discapacidad del de persona dependiente, ya que -opina- que ambas circunstancias no tienen por qué ir unidas.
La idea de empresa, innovadora en la provincia de Burgos, nació a partir de las relaciones que han ido surgiendo con asociaciones y grupos de investigación desde que, en 2008, abrió sus puertas el Laboratorio de Autonomía Avanzado. «Nos han pedido muchas valoraciones de personas para tratar de mejorar su calidad de vida, nosotros desde la UBU lo hacíamos de manera gratuita, pero hemos visto que tenemos un potencial importante y un trabajo que aportar a la sociedad», explicaba este docente, que añade que desde el Laboratorio están al día de los avances en nuevas tecnologías que pueden ayudar a las personas a ganar autonomía y, por tanto, como se dice de las spin off hay transferencia del conocimiento de la universidad a la sociedad.
Jerónimo González explica que el control de entorno es una de las cuestiones en las que pueden trabajar que significa asesorar a las familias en la adaptación del hogar. Como ejemplo, explica que han trabajado con una persona con discapacidad motórica que «en su casa no tenía muchas posibilidades de actuación, pero luego en el laboratorio, donde tenemos una vivienda adaptada, esta persona era totalmente autónoma», explicaba el profesor.
Calculan que la empresa, una vez constituida, podrá atender alrededor de 20 personas al mes, unas 200 al año, según el estudio de mercado que han realizado, que contempla la creación de más empleos.
En cuanto a la relación con la universidad, además del alquiler del local, la institución académica va a participar en el capital social aportando un 10%. En este caso, se ha fijado un retorno económico para la UBU de un 5% de los beneficios anuales.