Noticias - 2013-02-23

NIÑOS CON DISCAPACIDAD CONDENADOS A ESTUDIAR EN HOSPITALES PARA INFECTADOS POR TBC

Lugar
LIMA - PERÚ
Hora
00:00 A.M.
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Detalles:

Diario Correo| Lima -

Un grupo de niños con discapacidad tienen que estudiar en un local habilitado dentro del Hospital Hipólito Unanue, a pocos metros de la morgue y al lado del pabellón de los enfermos de tuberculosis, con el riesgo de que se contagien de esta peligrosa enfermedad.

Se trata de 83 alumnos del Centro de Educación Básica Especial (CEBE) Hipólito Unanue, quienes fueron literalmente "expulsados" del terreno que les otorgó el Ministerio de Educación para su colegio por un grupo de pobladores de la urbanización Las Palmeras de El Agustino.

"Esas personas nos echaron de nuestro terreno. Cómo puede haber gente tan egoísta que es capaz de echar a niños con discapacidad y a sus humildes madres", declaró la directora de dicho CEBE, Rosario Castillo.

Agregó que los vecinos han presentado una apelación ante la Dirección Regional de Educación de Lima para echarlos definitivamente del terreno, ubicado en la manzana E, lote 34 de esa urbanización.

"EL COLEGIO". Lo cierto es que los alumnos con algún tipo de discapacidad tienen que estudiar en ambientes del hospital que no tienen columnas y cuyo techo es de calamina.

Además, en las improvisadas aulas, edificadas con armarios, los pasillos son más angostos y las salidas de escape lucen obstruidas por todo tipo de material.

Durante un recorrido realizado por el lugar, Correo constató que los salones se hallan al lado del pabellón de los enfermos de tuberculosis y a pocos metros de la morgue del nosocomio.

Por ello, están expuestos a los virus que pululan por el ambiente y a las emanaciones que fluyen del lugar donde se encuentran los cadáveres del hospital.

"Estos niños deben ir a un mejor colegio, con mejor infraestructura. Imagínense que hasta hemos tenido que adecuar un aula en la cocina. Por eso pedimos la ayuda de las autoridades", manifestó la directora.

Tanto profesores como madres de familia son los encargados de cuidar dichos ambientes para que, en medio de su precariedad, sean los más adecuados para que sus niños puedan poco a poco desenvolverse en una sociedad que parece haberles dado la espalda.

Rosario Castillo pidió a la primera dama Nadine Heredia interceder por ellos.