Noticias - 2012-11-26

DISCROMATOPSIA: EL EXTRAÑO MAL QUE NO PERMITE VER MUCHOS COLORES

Lugar
LIMA - PERÚ
Hora
00:00 A.M.
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Detalles:

Es un mal ligado al cromosoma sexual y deriva del daltonismo. Javier Fajardo solo reconoce 5 colores. Es más común en varones que en mujeres.

Eduardo Salinas Y.

La República - El semáforo está en luz verde, pero Javier Fajardo (27) no logra distinguirlo porque sus ojos solo reconocen 5 colores: rojo, amarillo, azul, blanco y negro. Él padece de discromatopsia, una discapacidad genética ligada al cromosoma del sexo. 

Esta extraña enfermedad, que deriva del daltonismo, se presenta más en los hombres que en mujeres. De cada 10 varones una persona del sexo femenino la padece.

"No es una enfermedad grave, de hecho hay gente que ni siquiera sabe que la padece", advierte el doctor en oftalmología, Miguel Guzmán. 

Vivir con el mal

"Hasta colorear era para mí un problema y me daba vergüenza preguntar qué color era el que estaba usando", comenta Fajardo, mientras pregunta precisamente de qué color es el auto que acaba de pasar.

En cierto momento jugaba con sus compañeros a adivinar los matices de los lápices de color, así, con astucia juvenil, lograba saber cuál era la tonalidad real. "Pasaron unos años y llegaron al Perú los lápices de color con sus respectivos nombres, en inglés, y ese detalle fue mi salvación".

Pero, ¿qué es la discromatopsia? Este mal tiene dos orígenes: congénito y adquirido. El genético está ligado al cromosoma “X”, es decir, está ligado al sexo. En tanto, el adquirido se presenta durante el embarazo, cuando la mujer consume ciertos medicamentos, como la cloroquina, que pueden llegar a afectar la percepción.

"Esta enfermedad es más frecuente en varones. El 90% de los casos se presentan en hombres y el resto en mujeres", manifiesta el doctor Guzmán. 

Luego explica: "Los seres humanos tenemos dos tipos de células en los ojos: los conos y los bastones.  Los primeros son sensibles a la luz y sirven para percibir una gama de colores. En cambio, los bastones trabajan con poca luz y solo perciben el blanco y el negro".

En la discromatopsia existe una alteración de los pigmentos de los conos. Sin embargo, existe un mal más agudo que esa enfermedad: la "acromatopsia". En este caso las personas no perciben los colores.

El abuelo de Javier Fajardo, quien fue médico-cirujano, también padeció este mal congénito. "Tuvo cientos de operaciones y no se le murió ningún paciente", recuerda con gracia Fajardo. En su familia además lo padecen 4 de sus primos. 

"Algunos se asustan"

Cuando las personas se enteran de mi mal, afirma el joven abogado, lo toman como algo insólito. "Incluso se asustan", dice.

Según el especialista en ojos antes citado, quienes padecen este mal pueden llevar una vida normal y sólo es perjudicial en el campo de ciertos oficios. “Por ejemplo, no podrán ser electricistas o pilotos, pues en esos oficios deben reconocer una gama de colores para desempeñar bien su labor, por lo demás su vida del discromatopsa es normal”.

Fajardo no se siente poco afortunado. “Para mí no es una limitación, es un reto”, señala. Hace unos años terminó sus estudios universitarios sin problemas y hoy es un abogado con un futuro prometedor.