Noticias - 2011-12-16

Informe Defensorial Nº 155, "Los Niños y Niñas con Discapacidad: Alcances y Limitaciones en la Implementación de la Política de Educación Inclusiva en Instituciones Educativas del nivel Primaria".

Lugar
Perú
Hora
00:00 A.M.
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Detalles:

La educación constituye un espacio de libertad para el aprendizaje de todos los derechos, responsabilidades y capacidades humanas. Un espacio de referencia central para lograr la igualdad, el diálogo, el bien común, el reconocimiento y la valoración de la diversidad.

Como ha señalado el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, “la educación es un derecho humano en sí mismo y constituye un medio indispensable para la realización de otros derechos”.

La educación es el principal medio que permite a las personas marginadas –en los planos económico y social– salir de la pobreza, así como participar plenamente en sus comunidades y construir su proyecto de vida futuro.

Uno de los grupos de nuestra población que enfrenta mayores barreras para el goce del derecho a la educación son las personas con discapacidad. En nuestro país, los índices de exclusión educativa de las personas con discapacidad son alarmantes y esta es una preocupación que hemos compartido con el Ministerio de Educación y la “Mesa de Diálogo por la Educación Inclusiva”, integrada por dicho sector y diversas instituciones como el Consejo Nacional para la Integración de las Personas con Discapacidad, Foro Educativo, la Confederación Nacional de Personas con Discapacidad, el Congreso de la República y otras instituciones.

 Durante décadas, bajo la falsa premisa de que las personas con discapacidad no podían ser educadas en el sistema educativo general, éstas recibieron una educación segregada, organizada en dos sistemas separados: uno, diseñado especialmente para personas con discapacidad, y otro, destinado a los que no tienen discapacidad.

Sin embargo, este modelo no logró disminuir los niveles de exclusión educativa de las personas con discapacidad en el país y, por el contrario, generó una considerable marginación social y, lo que es peor aún, su invisibilidad.

En ese sentido, hoy en día se reconoce –a escala mundial– que la mejor manera de garantizar el derecho a la educación de estas personas es facilitar su inclusión en el sistema educativo regular.

La educación inclusiva constituye un compromiso ineludible con nuestra niñez y nuestra adolescencia, y se convierte en una herramienta efectiva para combatir, desde temprana edad, la discriminación, uno de los más graves problemas que enfrenta la sociedad peruana.